
Alexandria Toyota: La nueva manera de comprar autos
Este ensayo es un testimonial no solicitado de un residente de Alexandria VA. Jack Taylor’s Alexandria Toyota es un titulo reconocido por la mayoría en la ciudad de Alexandria, Virginia. Si no ha visto el nombre alrededor de cientos de placas de matricula por la ciudad, debe reconocer su firma en varios eventos de recaudación de fondos y caridades por la ciudad. Desde que abrió el concesionario en 1973, el Sr. Jack Taylor prometió “calidad…para nuestros clientes, nuestra comunidad, en los productos y servicios que proveemos y para todas las agencias y suministradores que hacen negocios con nosotros”. El Sr. Taylor pasa este mismo credo a cada uno de sus empleados en todos los departamentos. Comprando un auto es una tarea que muchas personas detestan, y tradicionalmente ha sido descrito como “angustioso” o “un lío”. Antes de entrar en el terreno del concesionario estaba preparado para ver clientes enojados por todo, enfadados por una transacción que fue mala o enfadados por un vendedor solapado o falso. A lo contrario de estos estereotipos, después de entrar en Alexandria Toyota, pude observar un gran número de compradores interesados, compartiendo un sentido común de comodidad, confianza y excitación. Entrando en el camino de entrada del concesionario, está expuesto inmediatamente a cientos o más de autos nuevos y usados. Después de entrar en la recién renovada sala de exposición, inmediatamente hay un sentido cálido, con mucha luz y cómodo. Mismo dentro de la puerta hay un mostrador de información, disponible a contestar cualquier pregunta que tenga el cliente o ayudarle a él o ella encontrar un vendedor. Hacia atrás de la sala de exposición hay dos cuartos diseñados para que niños jueguen mientras sus padres deciden en la mejor inversión para ellos. Cada uno de estos cuartos está lleno con videojuegos y juguetes para mantener a cualquier niño ocupado por horas. Al lado de estos cuartos de juego hay maquinas de refrescos con una gran variedad de bebidas y un área para sentarse y descansar. Caminado afuera por la puerta del lado de la sala de exposición, coge una mirada del enorme aparcamiento detrás del concesionario con cientos de autos, levantados en ascensores y aparcados debajo de los ascensores, dando lo que llama el cliente Gary Campbell, “un inventario con un auto o camioneta para cualquier preferencia y precio”. Campbell estaba mirando en comprar dos coches esa tarde de frío en enero. Estaba planeando en comprar el recién diseñado Toyota Tundra para él mismo y un Toyota Sienna monovolumen para su esposa. Después de preguntarle a Campbell si le encanta comprar autos, él me respondió, “gastando miles de dólares nunca es fácil, pero si tienes un concesionario que conoces y confías, lo hace bastante menos estresante”. La familia de Campbell no solamente ha comprado autos antes de Alexandria Toyota, sino que sus hijos han usado sus cuartos de conferencias grandes varias veces para su grupo de boy scouts. “Se hace más fácil gastar mi dinero ganado a duras si puedo confiar que algo del dinero regresará a la comunidad. Con Jack [Taylor], donaciones a varios clubes, becas y recaudadores de fondos ocurren con regularidad”. Más abajo hacia los autos, de pie al lado de un Toyota Corolla en el aparcamiento, Edgar Ventura explicó sus razones por estar en el concesionario ese día. Él reclamó que él y sus dos hijos eran nuevos al área y estaban en el mercado por un auto nuevo. Él estaba sorprendido cuando llegó al concesionario porque él no estaba “abarrotado como un grupo de abejas con vendedores mirando por su comisión del día”. “Yo creo que personas tienen miedo de comprar autos por esta misma razón” reclamó Ventura. Él fue acercado cuando llegó y después de explicarle que solamente estaba mirando hoy, su vendedor no le mostró presión y le dijo si tenía cualquier pregunta que no dudara en preguntar. Caminando alrededor de afuera mostró la amplia variedad de personas que puede encontrar en un concesionario. Con un vendedor, un hombre con un mono blanco cubierto de pintura estaba hablando sobre especificaciones de un Toyota Tundra rojo que le interesaba mucho. La esposa de Sr. Campbell, Janine, estaba poniendo su cara hacia la ventana del conductor de varios colores de monovolumenes, mirando por el perfecto. Abigail Smilly, de 22 años, estaba mirando al nuevo Toyota Highlander. Ella trajo a su padre para ayudarle escoger su primer auto. “Yo no sé la primera cosa de autos, o comprando autos, entonces traje a mi padre para algunos consejos,” admitió Smilly. Este era la primera visita de la familia a Alexandria Toyota, pero también estaba “muy impresionada con la selección y la falta de presión”. Caminando devuelta a la sala de exposición fue la mejor representación de que se trata cuando comprando un auto: los contractos, los vasos de agua que apagan su sed de comprometerte a miles de dólares de inversión, los especialistas de fianza, y sobre más de todo el negociando. Adentro del concesionario me recordó una vez que yo estaba en un mercado en el Oriente Medio. Comprando un auto es un juego de negociación. El cliente hará cualquier cosa para sacar cientos de dólares del precio de etiqueta, o para recibir una tasa de finanzas más baja para su préstamo, mientras que el vendedor aun trata de obtener algunas ganancias en el vehículo. Fue interesante mirar estos vendedores y clientes llegar a un precio razonable. Hablaban por un poco y luego el vendedor se levantaba y hablaba del acuerdo con el vendedor de nivel más alto y regresaba con una respuesta. Aún con este trueque, no había una persona enojada o frustrada en el cuarto por la paciencia, negociaciones y ambiente amable. Después de observar este proceso de comprar un auto se puede concluir que los estereotipos de comprar un auto no se aplican a este lugar. Jack Taylor ha estado en negocio bastante tiempo para dominar el arte de tener un negocio con éxito y con un margen de ganancia saludable mientras mostrando su gran sentido de alcance de comunidad. Sus empleados tienen una sala de exposición sin presión porque de verdad quieren hacer felices a los clientes y porque saben que eso vende. Esto es muy significativo al negocio porque promete clientes de segunda vuelta. El compromiso del Sr. Taylor a la comunidad también comprueba ser significativo al crecimiento de su negocio. Teniendo su logotipo por toda la ciudad en varios eventos es ambos buena publicidad y muestra que su negocio devuelve a la comunidad en una manera fuerte y generosa. -Andrew Mitchell
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